Psicología de los deportes Extremos

emotions 2700972 1280 - Psicología de los deportes Extremos

Psicología de los deportes Extremos

La psicología de los deportes extremos nos introduce en  lo que experimentamos y vivimos en aquellas actividades físicas que comportan un riesgo para la integridad del deportista debido al riesgo que implica su práctica. La psicólogía de los deportes extremos nos ayuda a comprender qué le sucede psicológicamente a una persona durante la realización de una actividad extrema.

Los deportes extremos te hacen sentir vivo

¿Qué nos lleva a practicar los deportes extremos?

Nos hacen sentir vivos. Nos atrevemos a afrontar unas situaciones comprometidas que hacen que la mente se vea obligada a centrarse plenamente en el momento presente. Cualquier despiste puede suponer un peligro debido al riesgo de sufrir un accidente. Esto sucede porque en el presente tan excitado se pierde la conciencia del tiempo.

Las emociónes tan intensas que que se experimentan; miedo, alegría, sorpresa, etc, hacen que muchos pueden pensar que es una locura, pero quién no lo ha practicado, no podrá comprender la intensidad de éstas sensaciones. El deseo de triunfo  además de la posibilidad de lograr el éxito con peligro hacen muy atractivos éstos deportes para algunas personas.

¿Qué sucede durante la actividad de los deportes extremos?

Las glándulas suprarrenales vierten en el torrente sanguíneo grandes cantidades de adrenalina. La adrenalina es una hormona y también un neurotransmisor. Se genera en las glándulas suprarrenales, que están situadas encima de los riñones, y se moviliza en las situaciones en las que nuestra supervivencia está en juego. El inconsciente juzga la situación como “algo” importante para lograr. Cómo consecuencia para mantener nuestra integridad física se requiere una máxima alerta, activación y concentración.

¿Qué efectos tiene la adrenalina en nuestro organismo?

Los deportes extremos te afectan a todos los niveles, tanto físicos como psicológicos.

Efectos físicos:

• Se dilatan las pupilas para recibir más luz y mejorar la visión.

• Aumenta la presión sanguínea: la sangre se dirige a los órganos más vitales y los vasos sanguíneos más cercanos a la piel se contraen dando un aspecto y un tono de piel pálido.

• Se moviliza primero la potente energía del ATP y después el glucógeno que está almacenado en los músculos. La glucosa es la energía que va a necesitar nuestro cuerpo ante una situación de peligro o reto que dure más de 60 segundos.

• Aumenta el ritmo cardiaco, para que todo las fuentes de energía de que disponemos puedan llegar rápidamente a nuestro organismo.

• Aumenta el ritmo de las respiraciones para aumentar el oxígeno en sangre y eliminar el CO2.

• Ralentiza el movimiento peristáltico de los intestinos para dirigir toda la energía a la musculatura que en estos momentos tan extremos es más importante.

 

Efectos psicológicos:

• Aumenta el estado de alerta y mecanismos de defensa.

• Activa los mecanismos innatos de supervivencia.

• Facilita las reacciones físicas y mentales en situaciones de estrés.

• Dosis moderadas de adrenalina parecen mejorar los estados de depresión y tristeza.

¿Riesgo sin precaución?

Los deportes extremos deben llevar asociada una gran preparación.

Los deportes extremos deben llevar asociada tanto una gran preparación técnica como un entrenamiento físico y psicológico. Para reducir los riesgos es imprescindible tener un conocimiento técnico importante de todos los aspectos que requiere el deporte de riesgo que vas a realizar. La mente, el cuerpo y el equipo necesario deben estar preparados y controlados por profesionales para que podamos disfrutar al máximo de la experiencia con un riesgo controlado. Ejercicio físico sí, pero con consciencia!

¿Y una vez realizado el ejercicio físico, qué nos aporta?

Para empezar nos estamos dedicando un tiempo a nosotros mismos, incrementándose la autoestima y la autovaloración. La consecución de un logro puede motivarnos a nuevos retos y aventuras. Al aumentar nuestras habilidades físicas también enviamos un mensaje a nuestro inconsciente de capacidad ante situaciones adversas. Además de umentar la resiliencia de la persona actúa mejorando la seguridad en sí misma.

¡Todo es relativo!

Para una persona que no realiza ejercicio habitual correr de forma intensa durante unos minutos puede suponer un ejercicio de alto riesgo. Mientras que saltar en paracaídas para un deportista entrenado, puede suponer un riesgo muy inferior.

El ser humano tiene una enorme capacidad de superación. Seamos prudentes y dotemos a nuestro cuerpo y nuestra mente  de las herramientas y del entrenamiento necesarios antes de realizar un deporte extremo. Recuerda que va a llevarnos al límite de tus posibilidades físicas y espirituales.

 

¡Amarte es, sin duda, el más extremo de los deportes!

“El pasado ha huido, el futuro está ausente, pero el presente es tuyo.”

Gustavo A. Reque

 

Psicólogo Marbella  – Hipnosis – Psicoterapia – Psicología Positiva – Coach Personal

Para citas enviar mensaje de whatsapp o sms al 609 57 71 00

 

 

Artículo publicado en Surfer Rule

 

Artículo1 relacionado

Artículo2 relacionado

Artículo3 relacionado